COACHING, ¿Y ESO QUÉ ES?

Estoy segura de que a día de hoy has escuchado esta palabra coaching en alguna ocasión. Puede que te hayas preguntado qué narices es esto del coaching que parece estar tan de moda y sobre todo si realmente funciona.

Reconozco que algunas veces cuando me presento en un taller o una charla como “Coach personal y de familias” se suele hace un pequeño silencio de un par de segundos en los que los oyentes deben de estar preguntándose “¿y eso que significa?, en ese mismo instante yo estoy preguntándome a mí misma “¿tendrá esto que acabo de decir algún sentido para ellos?. Por eso quiero escribir estas líneas, para clarificar en qué consiste el coaching, para qué te puede servir y si realmente funciona.

Coaching es un término inglés que podemos traducir al castellano como entrenamiento o adiestramiento, sin embargo estas dos palabras no reflejan lo que de verdad hace el coaching por las personas. En realidad, el coaching es una herramienta muy potente que sirve para que las personas abran su mente y sean capaces de sacar lo mejor de ellas mismas.

Esta herramienta la utiliza el Coach en sus sesiones. Tú no necesitas saber cómo es ni la forma de utilizarla para beneficiarte de ella, simplemente dejas que el Coach haga uso de la misma mientras tu le explicas lo que quieres para tu vida. Sin embargo para los más curiosos os diré que en la práctica el coaching consiste en una conversación entre dos personas, Coach y Cliente, en la cual el Cliente habla mientras el Coach escucha activamente (“con el corazón”) y de vez en cuando le hace preguntas poderosas, es decir preguntas clave, preguntas que probablemente nadie le ha hecho nunca y qué ayudan al Cliente a definir claramente y concretamente lo que siente y necesita.

Por ejemplo, ¿Te ha pasado alguna vez sentir que la vida no tiene sentido? ¿Escucharte a ti mismo decir “no sé lo que me pasa, no me siento motivado”, “no puedo hacer esto” y “no sé cómo hacerlo”? o incluso intentar imaginar tu futuro y no ver nada, como si todos tus sueños y ambiciones hubieran desaparecido por arte de magia. ¡Uf! Esto es incomodísimo, cuando estamos en esos momentos de vacío emocional podemos sentirnos apáticos, irritables, desesperados, tristes o desmotivados y cualquier cosa supone un esfuerzo extra.

En una sesión de coaching vas a poder poner en orden tus ideas, entender qué te falta para ser feliz, qué te frena para poder conseguirlo y sobre todo descubrirás qué puedes hacer para solucionarlo. La diferencia del coaching con otros métodos es que desde la primera sesión te pondrás en acción para resolver tus inquietudes y alcanzar tus metas.

Quiero que entiendas bien que ni el Coach ni el coaching son una varita mágica para resolver problemas, son simplemente un instrumento, herramienta o recurso que te ayudaran a empoderarte, a recuperar tu fuerza, para que tú mismo encuentres las soluciones.

Si te comprometes a trabajar en las sesiones POR Y PARA ti mismo y a dar los pasos necesarios hasta llegar a tu meta te aseguro que podrás decir que el coaching sirve. Sin embargo, si lo que esperas es que tus inquietudes las resuelva el Coach o el coaching entonces, te digo honestamente que solamente te habrá servido para ser escuchado y desahogarte.

La clave única y exclusiva para que el coaching sea una metodología de éxito eres TÚ.