5 INGREDIENTES PARA CREAR TU ÉXITO

¿Qué es el éxito?

Esta es una pregunta que tiene muchas respuestas posibles, tantas como personas en el mundo ya que para cada uno de nosotros el éxito es algo distinto.

Algunos pensaran que el éxito es tener poder, tener dinero, tener un buen trabajo donde seas importante, tener una vida de familia perfecta, etc.

Sea lo que sea “tener éxito” para ti, estoy segura de que lo asocias a sentirte más feliz contigo mismo y con tu vida. Y claro que sí, todos queremos éxito y lo merecemos.

¿Te has parado a pensar cual es la receta para conseguirlo?

Aquí te describo los 5 ingredientes que no deben faltar en tu plato si deseas convertirte en una persona exitosa.

Formula para tu exito

Valórate: Dejemos de esperar que sean los demás los que nos valoren. “Mi jefe no me valora lo suficiente”, “mi pareja no me valora”, “mis hijos no me valoran”…¿Cuántas veces hemos dicho alguna de estas frases? Bien, empecemos por valorarnos nosotros mismos. Por querernos y sentirnos merecedores de todas las cosas buenas que están ahí para nosotros. Cambiemos nuestro dialogo mental y empecemos a sentir “valor” dentro de nosotros.

Estoy segura de que eres una persona que ha hecho en su vida muchas cosas buenas, piensa en ello y decide que 3 cosas positivas has hecho en tu vida que te hayan hecho sentir importante. Si lo hiciste una vez, puedes volver a repetirlo.

Cree en ti: No hay nadie en este planeta en quien puedas confiar más que en ti mismo. Ni tu pareja, ni tus hijos, ni tus mejores amigos…Nadie. Piénsalo, ¿Quién no te va a traicionar nunca pase lo que pase? Tú. Por lo tanto, confía en ti y cree en ti porque tú eres tu mejor aliado, tu mejor amigo, tu guía y tu maestro. Cree en tus capacidades porque las tienes. Haz una lista exhaustiva de todas las cosas buenas de ti mismo. No dejes nada fuera, todo lo que se te ocurra escríbelo y toma conciencia de que esa persona eres tú.

Ten una buena autoestima: La autoestima es la manera en la que nos vemos a nosotros mismos. Hay dos tipos de autoestima, la que se construye a partir de la imagen que creamos de nosotros mismos según lo que piensan los demás. Por ejemplo, cuando alguien nos dice que somos inteligentes, buenos, responsables, etc, empezamos a vernos de esa manera. Generalmente esto nos sucede desde la infancia cuando escuchamos atentamente las palabras de alabanza que nuestros familiares y maestros nos dicen.

Por otro lado, está la autoestima que se construye con mi propio criterio en función de lo que yo creo de mí mismo cuando analizo lo que hago o como soy. Por ejemplo, pienso de mí mismo que soy responsable porque me doy cuenta del esfuerzo que he realizado para realizar un trabajo.
Esta segunda autoestima es la que debemos de desarrollar porque es la que realmente nos capacita nos da el control de nosotros mismos, nos libera de la aprobación de los demás.

Conoce tus recursos: Siempre que queramos tener éxito en algún aspecto de nuestra vida es importante que sepamos con qué recursos contamos para ello. Los recursos pueden ser físicos, mentales, personales. Se trata de que hagamos una lista para saber con qué contamos. ¿Qué personas pueden ayudarme a conseguir mi éxito? ¿Cuáles son mis fortalezas? ¿Con qué aspectos materiales cuento para obtener el éxito?. Escríbelo y utilízalos.

Trabaja para vencer tus obstáculos: ¿Quién dijo miedo? Los obstáculos son las herramientas que nos hacen crecer como personas y superarnos. En lugar de mirar las barreras como piezas que no encajan en nuestro “puzzle” empecemos a mirarlas como elementos que están ahí para enseñarnos a desarrollarnos, a ser más fuertes, más creativos. El miedo por ejemplo, imagínatelo como si fuera un compañero que está a tu lado para protegerte, agradece su presencia pero colócalo a tu izquierda o tu derecha y nunca delante de ti. Se trata de que el miedo te acompañe para recordarte que mires bien por donde andas y no para que te paralice y no te deje caminar. Todos los obstáculos que encontramos podemos sortearlos si sabemos manejarlos con inteligencia. Las sesiones de coaching por ejemplo pueden ayudarte a gestionarlos desde un lado amable e incluso transformarlos en diminutas piedrecitas en tu camino.

No olvides que el mayor éxito eres tú mismo.

Nos vemos en el siguiente post.